El último trabajo, Eitri puso un trozo del mejor acero en la fragua y pidió a su hermano Brok, que continuara soplando en el fuelle, la mosca se posó entre los ojos de Brok y lo picó en los párpados. La sangre empezó a caer en sus ojos, cegando a Brok lo suficiente como para abandonar un instante el fuelle, Esta interrupción causó que la empuñadura del tercer regalo, el legendario martillo Mjolnir, fuese más pequeña de lo deseado. Eitri dio a su hermano estos tesoros y le pidió que fuera a Asgard a buscar con quien había apostado.